Comer juntos al aire libre permite que el ritmo de las familias se acompasen con el de la naturaleza. En este espacio abierto, el niño se reconoce como parte de un grupo y de un entorno vivo, fortaleciendo su seguridad interior y su sentido de pertenencia. DANZAR, BAILAR Y REIR en familia es otra forma de aumentar los lazos de unión a su entorno social y sin prejuicios
