En quinta clase hemos disfrutado de un periodo de zoología fantástico. Cuando el contenido se hace vivo, orgánico y participativo, toda la comunidad se nutre y aprende. Varios niños de la clase trajeron dibujos de animales hechos a tamaño real en sus casas porque el entusiasmo del trabajo del aula lo trasladaron a sus hogares, aportándonos a todos mucha riqueza y matices en el aprendizaje